El riesgo de decidir qué conocimiento importa

Una columna que busca reflexionar alrededor de los más recientes cambios al Fondecyt de Postdoctorado. ¿Podemos decidir qué conocimiento es más relevante a día de hoy?

Por Jennifer Cabrera Ibáñez
Coordinadora Técnica Red Campus Sustentable

Imagen de portada para la columna de Jennifer Cabrera sobre los cambios al Fondecyt de Postdoctorado - En ella, se ve un gran estante lleno de libros, con una persona en el frente y dando la espalda a la cámara, buscando un libro en particular. La imagen representa el conocimiento general.

Durante las últimas semanas, las modificaciones al concurso Fondecyt de Postdoctorado generaron una amplia discusión entre universidades, sociedades científicas, rectorías e investigadores de distintas disciplinas. Las preocupaciones expresadas no se limitan a los cambios en un instrumento de financiamiento: ponen sobre la mesa una discusión más profunda sobre cómo estamos orientando el desarrollo de la investigación en Chile y qué consecuencias puede tener priorizar determinados ámbitos del conocimiento por sobre otros. Es una discusión necesaria, porque las decisiones que adoptemos hoy incidirán también en las capacidades que el país podrá desarrollar en el futuro.

Jennifer Cabrera Ibáñez
Coordinadora Técnica
Red Campus Sustentabl
e

Chile enfrenta desafíos sociales, ambientales, productivos y tecnológicos que requieren nuevas respuestas, pero definirlos como prioritarios no debiera traducirse en establecer qué disciplinas tienen mayor valor para abordarlos. Los problemas que enfrentamos son cada vez más complejos y sus soluciones pueden surgir de áreas que hoy no aparecen directamente asociadas a una prioridad determinada.

Por eso, la discusión no debiera centrarse únicamente en qué conocimiento necesitamos impulsar ahora, sino en cómo generamos las condiciones para que la investigación, en su diversidad, continúe desarrollándose y aportando a las necesidades presentes y futuras de la sociedad.

Chile requiere fortalecer ámbitos estratégicos. Sin embargo, la forma en que el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación definió las prioridades para este concurso introduce un sesgo hacia determinados campos del conocimiento.

La focalización en áreas como inteligencia artificial, energía, cambio climático, minería y recursos estratégicos, entre otras, puede dejar en una posición desfavorable a disciplinas que no aparecen explícitamente representadas, como las matemáticas, las ciencias sociales, las humanidades o las artes, aun cuando también contribuyen a responder a las necesidades del país. El problema no está en reconocer prioridades, sino en asumir que podemos delimitarlas desde determinados campos del conocimiento.

La pregunta, entonces, no es solo qué queremos fortalecer hoy, sino también qué podemos terminar debilitando al hacerlo.

Ese es precisamente el riesgo de decidir qué conocimiento importa, especialmente cuando esa decisión se toma en un escenario de recursos limitados. Chile lleva años invirtiendo alrededor del 0,4% de su PIB en investigación y desarrollo. En este contexto, concentrar el financiamiento en determinadas áreas no necesariamente amplía las capacidades de investigación del país, sino que termina estableciendo qué ámbitos tendrán mayores oportunidades dentro de un escenario que ya es insuficiente.

Si aspiramos a más innovación, desarrollo tecnológico e investigación capaz de responder a las necesidades del país, debemos preguntarnos también cuánto estamos dispuestos a invertir para hacerlo posible. Reorientar recursos que siguen siendo escasos no necesariamente fortalece la investigación.

Los Postdoctorados, una oportunidad al debe

En el caso del Fondecyt de Postdoctorado, esta discusión es especialmente sensible porque involucra a investigadores e investigadoras que comienzan a consolidar sus trayectorias después de años de formación. Un postdoctorado no significa únicamente financiar un proyecto: abre oportunidades para desarrollar nuevas líneas de investigación, integrarse a equipos, formar estudiantes y construir redes de colaboración.

Cuando definimos qué investigación apoyar hoy, también estamos influyendo en aquello que el país podrá desarrollar mañana. Y aquí surge una pregunta fundamental: ¿podemos anticipar hoy qué conocimiento será indispensable dentro de diez, veinte o treinta años? Difícilmente podemos tener esa certeza. Precisamente por eso, limitar las oportunidades de investigación en función de las necesidades que hoy consideramos prioritarias puede significar cerrar caminos cuyo valor solo podremos reconocer en el futuro.

No toda investigación tendrá resultados inmediatos ni se traducirá necesariamente en una patente o en un retorno económico directo. Su aporte también está en ampliar lo que conocemos, abrir nuevas preguntas y construir capacidades que permitan a la sociedad comprender y responder a desafíos que todavía no somos capaces de prever. 

Esa misma complejidad exige que la investigación pueda nutrirse de distintas disciplinas y mantenerse conectada con el mundo. El cambio climático, la inteligencia artificial o la sustentabilidad combinan dimensiones ambientales, sociales, económicas, culturales, éticas y políticas que difícilmente pueden abordarse desde una sola perspectiva. La colaboración internacional forma parte de esa apertura: permite compartir metodologías y experiencias, construir redes y atraer talento hacia nuestras instituciones. Para Chile, conectarse con otras comunidades de investigación no significa restar oportunidades, sino ampliar las posibilidades de generar conocimiento y fortalecer la investigación que desarrollamos.

La Red Campus Sustentable y el esfuerzo de la educación superior

Esta discusión también interpela a las instituciones de educación superior. No basta con investigar: necesitamos hacer visible ese conocimiento, permitir que circule y generar espacios para que se encuentre con otras disciplinas, territorios y realidades. Esa es una de las convicciones que impulsamos desde la Red Campus Sustentable a través del Reconocimiento a la Investigación e Innovación en Sustentabilidad (RIIS).

En su tercera versión, recibimos 129 postulaciones de 42 instituciones de educación superior y desde 10 países. Más que una cifra, esta participación nos permitió conocer investigaciones, innovaciones y trayectorias que, desde distintos ámbitos y territorios, están buscando respuestas a los desafíos de la sustentabilidad. Esa diversidad es precisamente parte de lo que queremos visibilizar y poner en valor.

Este viernes 21 de agosto reconoceremos a sus ganadores y ganadoras durante el Encuentro Nacional MetaRed-S. Pero el propósito trasciende una ceremonia: buscamos contribuir a que la investigación que se desarrolla en Chile y en otros países tenga espacios para ser conocida, conectarse y proyectar su aporte a la sociedad. 

En momentos en que discutimos qué conocimiento priorizar, el RIIS también nos recuerda algo fundamental: necesitamos una investigación diversa, conectada y con espacio para desarrollarse. Frente a un futuro cada vez más complejo, ampliar nuestras posibilidades será siempre más valioso que reducirlas.

Porque una sociedad que amplía las fronteras de su conocimiento también amplía las posibilidades de su mañana.

Más Información


Agosto 19, 2026

Categorías