Ana María Correa, Gerenta de Impacto de Banca Ética Latinoamericana: “Todas las actividades económicas deben considerar el bienestar de las personas y el cuidado del medio ambiente”

Por Javiera Mora L.

¿Qué rol cumplen las finanzas en el desarrollo sustentable? ¿Cuál es la importancia de la gobernanza y de las Instituciones de Educación Superior en la formación de futuros y futuras profesionales? Ana María Correa, Gerenta de Impacto de Banca Ética Latinoamericana, responde a estas interrogantes enfatizando: “La transformación hacia un desarrollo social sustentable implica, también, una transformación educativa. La educación posee un rol fundamental para generar ese cambio de mentalidad”.

Como Banca Ética Latinoamericana promueven “la transformación de la economía para cuidar la vida”, ¿por qué es necesaria esa reformación económica, más aún con las problemáticas de la crisis climática?

Lo que hemos observado, es que muchos problemas que tenemos como sociedad, a nivel latinoamericano, como la segregación, la desigualdad, las zonas de sacrificio, el cultivo extensivo de alimentos y su implicancia en los suelos, tienen su origen en la forma en que hemos llevado adelante nuestras relaciones económicas y, en consecuencia, hemos sido responsables individual y colectivamente de aquello. Por eso, es que proponemos una nueva mirada desde un enfoque humanista, lo que quiere decir que todas las actividades económicas deben considerar el bienestar de las personas y el cuidado del medio ambiente. Por ello movilizamos inversiones exclusivamente en empresas de impacto positivo. Nuestra cartera es 100% de impacto, no financiamos actividades que destruyan el medio o propicien los problemas sociales antes mencionados.

Además de poseer principios éticos de inversión y transparencia, ¿qué otras acciones deberían sustentar las finanzas sostenibles?

Como te decía antes, la inversión debe estar dirigida hacia las empresas que impulsan un desarrollo sostenible, respetuoso de los ecosistemas y las comunidades. En ese sentido, trabajamos con empresas de la economía real, porque entendemos que la especulación y la maximización de los beneficios han sido precisamente dos de los vicios del sistema. Entonces, creemos que, al no situar la necesidad patológica de maximizar en la parte alta de la pirámide, tendemos, de manera natural, a movernos hacia modelos de negocios e inversiones mucho más anclados en la economía real, menos especulativa y de las cosas del día a día. Eso, a la larga, genera un vínculo distinto con las empresas y los inversionistas porque trabajas con ellos en base a lo cotidiano, en base a sus necesidades reales. En ese sentido, nuestro propósito es mostrarles a las empresas lo que necesitan para ampliar su cobertura, para iniciar nuevos proyectos y no para endeudarse porque sí. En eso somos claros con las empresas y les hacemos ver con nitidez cuando un crédito mal estructurado puede afectar su sostenibilidad.

En 2021 Banca Ética Latinoamericana se unió a la Alianza por la Acción Climática y se encuentra midiendo su huella de carbono para alcanzar la carbono neutralidad al 2030, ¿qué acciones buscan establecer respecto a ésta y por qué es necesario que más entidades asuman esta responsabilidad y establezcan esta meta?

Efectivamente, el presente año iniciamos el primer proceso de verificación de huella de carbono de la oficina Pacífico Sur – Doble Impacto año 2021. Si bien, fue un año de vuelta a la normalidad con reuniones presenciales graduales, pudimos lograr la estimación de los gases efecto invernadero en los 3 alcances con la colaboración de una empresa consultora. En la actualidad nos encontramos en la verificación de huella de carbono, proceso que debiese finalizar en unas semanas más para lograr la obtención del sello Cuantificación Huella Chile.

¿Qué representa esta acción para ustedes?

Esta acción presenta una gran relevancia para el desarrollo de la Banca Ética en Latinoamérica. Primero, porque fija un compromiso mínimo de entender cuáles son los puntos de mayor emisión de huella de carbono, tanto a nivel organizacional como en el contexto de la industria financiera. Por ejemplo, en materia de residuos, instalamos un punto de reciclaje en la oficina con el apoyo de Hope. Segundo, esta línea base fija la ruta para definir las metas para avanzar en una reducción y posterior neutralización de huella total. Asimismo, permite definir una planificación para medir la huella de carbono de las 3 oficinas de Banca Ética y su matriz, obteniendo el impacto total de la organización. Y tercero, a nivel cultural es un gran desafío no solamente medir, reducir y neutralizar la huella, sino también asumir una responsabilidad individual y colectiva del impacto que generan nuestras acciones en el planeta y las personas. Tomando en cuenta el complejo escenario que atravesamos por la crisis del cambio climático, entre otras crisis más, alcanzar la carbono neutralidad a un plazo razonable es un mínimo colectivo para avanzar hacia una sociedad sustentable.

El impacto positivo de las acciones es fundamental para un desarrollo social regenerativo. En relación a esto, ¿por qué es relevante que en las Instituciones de Educación Superior, y en sus mallas curriculares, existan principios éticos y sustentables al momento de formar a futuros agentes de cambio y tomadores de decisiones?

Efectivamente, es fundamental que las instituciones educativas contribuyan, a lo largo de todo el proceso de enseñanza y aprendizaje, al desarrollo de una conciencia socioambiental profunda en los estudiantes. Esto no solo implica incluir la ética y la sostenibilidad a nivel curricular, sino también en la didáctica, en la evaluación, en las prácticas laborales, en las relaciones con las familias, en la convivencia escolar, en fin, en todas las dimensiones de la comunidad educativa. La transformación hacia un desarrollo social sustentable implica, también, una transformación educativa. La educación posee un rol fundamental para generar ese cambio de mentalidad. Las instituciones educativas están llamadas a generar experiencias de aprendizaje que permitan reconectar nuestra manera de concebir y usar el dinero, con un sentido profundo acerca del cuidado de la vida en todas sus formas, recordando que el ser humano y toda la naturaleza forman parte de un mismo ecosistema. El informe de UNESCO “Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación” lo señala con claridad cuando nos interpela a reimaginar las escuelas con miras a facilitar aún más la transformación del mundo hacia futuros más justos, equitativos y sostenibles.

¿Qué rol cumple la gobernanza en la administración de recursos financieros?

La gobernanza cumple un rol fundamental, porque ahí se juega la toma de decisiones en las organizaciones y por ende el propósito. Una organización que quiere administrar sus recursos financieros de un modo sostenible debe desarrollar una gobernanza comprometida con este propósito. Si ese compromiso no queda resguardado, existe el riesgo de que el ejercicio del poder y la toma de decisiones dentro de la organización termine por responder a criterios ajenos o incluso contrarios a la sostenibilidad. En nuestro caso, como Banca Ética Latinoamericana tenemos una estructura de gobierno con dos niveles de gestión: la Fundación Dinero y Conciencia, que cuida del propósito central de nuestra institución y el Consejo Bancario que vela por los objetivos financieros. En esa doble gobernanza, es la Fundación la que lidera la definición de los grandes principios por los cuales debe guiarse la administración de los recursos financieros. Así resguardamos nuestro propósito e identidad.

Más Información


Noviembre 7, 2022

Categorías