Día Mundial del árbol: más que árboles, grandes aliados. 

Columna en conmemoración del Día Mundial del Árbol.

Por Mónica Alacid Jaramillo
Jefa de la Oficina de Sustentabilidad de la UACh.
Socia Profesional RCS

Imagen del Jardín Botánico de la UACh para la columna del Día Mundial del árbol 2026

Cada 28 de junio se conmemora el Día Mundial del Árbol, una fecha que, más allá de lo simbólico, nos invita a detenernos un momento y mirar con otros ojos aquello que muchas veces damos por sentado: los árboles que nos rodean. Están en las plazas, en los patios, en los campus universitarios y en los bosques que definen gran parte del territorio chileno. Sin embargo, su verdadero valor no siempre es visible a simple vista.

El inmenso valor de los árboles

Retrato de Mónica Alacid Jaramillo.
Mónica Alacid Jaramillo
Jefa de la Oficina de Sustentabilidad de la UACh

Los árboles no son solo elementos del paisaje; son infraestructura natural esencial para la vida. A través de los llamados servicios ecosistémicos, cumplen funciones que sostienen nuestro bienestar de formas profundas y, muchas veces, silenciosas. Por ejemplo, capturan dióxido de carbono y ayudan a mitigar el cambio climático, regulan la temperatura (algo especialmente relevante en ciudades cada vez más afectadas por las olas de calor) y mejoran la calidad del aire al filtrar contaminantes.

Pero eso no es todo. Los árboles también cumplen un rol clave en el ciclo del agua: interceptan la lluvia, reducen la escorrentía y favorecen la infiltración, ayudando a prevenir inundaciones y a recargar napas subterráneas. Sus raíces estabilizan los suelos, evitando la erosión, mientras que sus copas generan hábitats para aves, insectos y otras especies, contribuyendo a la biodiversidad. Incluso tienen un impacto directo en nuestra salud mental: diversos estudios muestran que el contacto con áreas verdes reduce el estrés, mejora el ánimo y favorece la concentración.

En un país como Chile, donde los ecosistemas forestales son tan diversos como frágiles, el cuidado de los árboles y bosques es una responsabilidad colectiva. Desde los bosques templados lluviosos del sur hasta las formaciones más xerofíticas del norte, cada árbol cuenta. Sin embargo, enfrentamos amenazas persistentes: deforestación, incendios forestales, expansión urbana no planificada y los efectos del cambio climático.

Las IES y su rol estratégico

Frente a este escenario, la acción local cobra una relevancia enorme. No todo depende de grandes políticas (aunque estas son fundamentales); también importan las decisiones cotidianas, las iniciativas comunitarias y los espacios donde se forman las futuras generaciones. En ese sentido, las universidades tienen un rol particularmente estratégico, no solo como centros de conocimiento, sino también como actores activos en la construcción de territorios más sustentables.

Un buen ejemplo de ello es la Universidad Austral de Chile (UACh), que impulsó en los últimos años campañas de arborización dirigidas a su comunidad universitaria. Ya son tres las campañas que buscan no solo aumentar la cobertura vegetal en sus campus y de las casas de la Comunidad UACh, sino también generar conciencia sobre la importancia de los árboles. Estas iniciativas van más allá de plantar especies: implican educar, involucrar y construir un sentido de pertenencia con el entorno.

La arborización tiene múltiples beneficios. Mejora la calidad de vida de quienes viven, estudian y trabajan donde se plantan los árboles, aporta a la regulación térmica de los espacios y crea espacios más amables y habitables. Pero, sobre todo, tiene un valor formativo: cada árbol plantado es también una oportunidad de aprendizaje, una forma concreta de conectar la teoría con la práctica en torno a la sustentabilidad.

En el contexto de la Red Campus Sustentable, estas acciones adquieren aún mayor relevancia. Las instituciones de educación superior que forman parte de la RCS están llamadas a liderar con el ejemplo, integrando la sustentabilidad en su gestión, docencia, investigación y vinculación con el medio. Promover la arborización y el cuidado de los árboles es una manera tangible de avanzar en esa dirección.

Aliados para los desafíos ambientales

Sin embargo, no basta con plantar árboles: también es fundamental cuidarlos. La mantención, el riego, la selección adecuada de especies (idealmente nativas) y la planificación a largo plazo son aspectos clave para asegurar que estos esfuerzos tengan un impacto real y duradero. Un árbol no es una solución instantánea; es una inversión a futuro, cuyos beneficios se multiplican con el tiempo.

Este 28 de junio es una oportunidad para preguntarnos qué tipo de relación queremos tener con nuestro entorno. ¿Seguiremos viendo a los árboles como un elemento decorativo o comenzaremos a reconocerlos como aliados fundamentales para enfrentar los desafíos ambientales que vivimos?

Cuidar los árboles es, en definitiva, cuidarnos a nosotros mismos. Es apostar por ciudades más habitables, por ecosistemas más resilientes y por una mejor calidad de vida para las generaciones presentes y futuras. Y en ese camino, cada acción cuenta: desde plantar un árbol hasta proteger un bosque, desde educar hasta participar activamente en iniciativas como las que impulsa la comunidad universitaria.

Porque, al final del día, los árboles no solo sostienen la vida: también nos recuerdan que somos parte de ella.

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Junio 28, 2026

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